La vitalidad llega con los años

Muchos psicólogos cuentan que es común recibir en sus clínicas a adultos mayores que se quejan porque se sienten poco valorados, creen que su época productiva pasó y que ahora no les queda más que sentarse frente a la televisión el resto de sus días. El escritor Michael K. Lien no es uno de ellos, él descubrió que la vejez puede ser la mejor época de la vida si se tiene la actitud necesaria para crear nuevos proyectos y encontrar la vitalidad que todos tenemos. De su experiencia nació el libro Vida de adultos mayores: vive, ríe y ama, en el que explica cómo su vida se transformó para mejor con la jubilación.

Jubilarse no quiere decir bajar velocidad o desconectarse del mundo. Al contrario, es la oportunidad para involucrarse de lleno en todos los aspectos de la vida, desde la tecnología, los negocios o las relaciones sociales. Creo firmemente que la jubilación debe ser un tiempo para esperar el futuro con expectativas y esperanzas, mientras disfrutas de las bellas memorias de tu pasado, escribe.

Es verdad que a veces sus hijos o nietos no los valoran como merecen, explica Carina de Martínez, psicóloga clínica, he visto casos en los que se les margina, porque desgraciadamente como sociedad tendemos a pensar que son menos útiles. Pero lo cierto es que cada uno puede encontrar su propio valor. Yo constantemente les digo: no esperes que te valoren los demás, valórate tú, dice la profesional.

El libro de Lien, Senior Life, propone varias opciones para tomar en cuenta y vivir la edad adulta sintiéndose valioso e importante.

Descubre nuevas pasiones. Lien cuenta la historia de una profesora de colegio que a sus setenta años descubrió que tenía vocación para escribir y publicó sus primeras novelas. No es el único caso, el autor de bestseller, Sam Savage, publicó su primera novela cuando tenía 65 años. Estar jubilado puede ser el momento perfecto para encontrar una nueva pasión: escribir, pintar, investigar, aprender programación por computadora, aprender un nuevo idioma, cocinar, ¡cualquier cosa!

Fijar objetivos. El autor dice que algo que le ayudó mucho cuando llegó a la tercera edad fue fijarse metas. Cosas tan sencillas como terminar de leer un libro o ver todos los documentales sobre determinado tema, pueden mantenerle motivado.

Mantener una actitud positiva. Todo depende del cristal con que se mire y es importante saber que nuestro cerebro creerá todo lo que le digamos: si constantemente decimos que ser adulto mayor es algo malo o que nos sentimos poco valorados, nuestro cuerpo se sentirá mal y estará más propenso a enfermedades. Si mantenemos una actitud positiva, recordando todos los días que la vida es buena y que la edad no es más que un número, el cerebro nos recompensará con más dopamina y serotonina, para poder disfrutar de la vida.

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